Lo cierto es que no era esta la canción que tenía prevista, pero me parece perfecta para ir cantándola a todo volumen y desentonar con las caras de lunes que tendrán todos.
¡Abajo las caras de lunes!
¡A morder y feliz nochebuena!
Mucho arte, mucho más que música: danza, comedia, cabaret, teatro, circo,... La pregunta es ¿qué no tiene el Glastonbury?
Inundado por la estética hippie (aunque no tanto como el Boom) este festival nos ofrece una amplia gama de actividades y una de las mejores carteleras del panorama musical contemporáneo.
Han pasado por sus escenarios grupos como The Cure, Muse, R.E.M o Radohead y artistas como Van Morrison, Elvis Costello o Peter Gabriel.
Está situado en el Somerset (Inglaterra) por lo que el precio del avión es algo a tener en cuenta. La entrada básica son 205 libras, pero hay tiempo para ahorrar, porque se han agotado ya las del 2013.
Es lunes, llueve, está nublado, hay que entregar trabajos, controles, firmar, recoger... Así que relájate antes de nada, escucha una canción que te ponga las pilas y pásate la semana bailando desde el lunes.
Taken for a fool, de The Strokes, toda una canción para empezar con el pie derecho.
El festival Ortigueira se hace todos los veranos en Galicia y nos ofrece una música diferente a la estamos acostumbrados a sentir en los festivales: el género celta es el que invade los oídos de los que se deciden a visitarlo.
¿Puntos a favor? Casi todos: conciertos gratis, zona de acampada gratis, mucho ambiente, está considerado "Fiesta de interés turístico Internacional",...
Además por el lugar en el que se realiza te ahorrarás los sudores matutinos dentro de la tienda de campaña.
Si tienes ganas de ir a un festival diferente no lo dudes.
La de hoy es una canción difícil, hay gente a la que se la puesto y casi llora y gente que ha dado a "siguiente" sin dudarlo; pero como es lunes, y aún nos quedan secuelas del fin de semana y de dominguear me voy a atrever a mostrar Marrying the sea (además, en directo).
Tal vez el truco para disfrutar de verdad de esta canción es pensar que te están contando un cuento (realmente la letra es todo un cuento, sin estribillo, ni bises, ni nada).
La entrada cuesta 140€ 7 días, pero en este festival, SIN DUDA, merece la pena (además es en portugal, por lo que nos ahorramos aviones).
Lo primero que nos llama la atención es su conciencia ecológica que se refleja en cada parte del festival (tienen una política totalmente ecológica) y que influye en la decoración que rodea todo.
Es un festival para volver diferente, ya que no es solo música, hay arte, cine, danza...
El género predilecto es la electrónica/psicodélica, lo cual acompaña de una forma casi mágica a la decoración y el ambiente.
Veo muy importante visitar su página web, ya que son tantas sus actividades que me es imposible resumirlas.